24/09/05
Despedidas
-"Bueno, m´hijo" -
dijo don Segundo Sombra
A Ricargo Güiraldes, su autor y discípulo.
"A Leonor, de Antonio"
reza el epitafio sin retórica
del gran Machado.
¿Que he de decirte yo, entonces?
Si ya sé, Gustavo Adolfo,
que es rebelde, mezquino, indomable,
nuestro amado idioma.
Si ya sé de sobra que todos los gritos se apagan
en la durísima muralla del silencio.
Diciembre de 1993
00:05 Anotado en Poemas 1900 | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: poesia y muerte



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