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24/09/05

Sinestesia

 

El gusto
de tu voz mojada
ancló en mi oído memorioso,
amarrado quedó al puerto
blando y perfumado
de mi pecho.

El sabor
de tu mirada dulce y mnasa
se pegó en mi paladar goloso,
entró en mi cuerpo
hasta los huesos
y asomó en mis dedos,
tembloroso

17:31 Anotado en Poemas | Permalink | Comentarios (0) | Enviar a Email | Tags: Poesía