« Viejas cuentas | Página de inicio | Amor odiado »
25/03/06
El violín de mi padre
El violín de mi padre
era pasión, era fuego
rojo como su madera,
sentimental, como él era.
Su arco era un arma
que arrancaba el llanto,
que hacía tremolar la pena
y vibrar el canto.
Sus cuerdas eran rieles
para un tren de fantasía,
que entre el humo de su locomotora
trepidaba por Hungría,
donde flotaban gitanos misteriosos
y bailarinas con cintas coloridas.
Acordes rotundos como tajos,
pizzicatos juguetones como gatos,
melodías dormilonas como trompos,
que de golpe estallaban
en pirotécnico drama.
Música para soñar,
para volar por las cúpulas doradas
como en cuadro de Chagall.
Música que manaba
del negro pozo del alma,
de los cuatros costados del corazón,
de los sinuosos vericuetos
de las ocultas entrañas.
Galope caliente en las venas,
voz de lejana ventolera,
magia derramada en mis orejas.
Hipnótico violín de mi padre,
le respondía como un cuerpo querido
y hasta sus vetas temblaban
ante el asombro de los nietos.
Mirna, 9 de marzo de 2006
11:52 Anotado en Poemas | Permalink | Comentarios (0) | Enviar a Email | Tags: Poesía



