22/06/06

Por que lo quiero

Porque es alto,
porque tiene buen humor,
porque es flaco,
por su buen corazón.

Porque es fuerte,
porque sabe a donde vá,
porque enfrenta la muerte,
porque prefiere el acá.

Porque sabe ser amigo,
porque sabe escuchar,
porque siempre me da abrigo,
porque aún puede callar.

Porque es como un niño,
porque confía en mí;
porque es un poco hijo,
porque es un poco gil.

Porque le gusta la risa,
porque desea viajar,
porque charla con sus hijas,
porque sabe disfrutar.

Porque le gusta ir al río,
porque descansa en el mar,
porque escucha buenos tangos,
porque tararea jazz.

Porque vive trabajando,
porque dejó de fumar,
porque mantiene la calma,
porque sabe cocinar.

Porque comparte su plata,
porque invita a beber,
porque abre nuestra casa,
porque aprecia el buen comer.

Porque no aguanta cosquillas,
porque lee en francés,
porque hace un buen discurso,
porque nunca tiene stress.

Porque tiene voz profunda,
porque elogia mi comida,
porque los hombres no abundan,
porque me ata a la vida.

Porque ya no ronca más,
por los recuerdos de ayer,
por algo que se me olvida,
porque, simplemente, es él.

Mirna, setiembre de 1992

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